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Como actuan ellos ante el bajo deseo de sus parejas

ELLOS: ¿Cómo actúan ante el bajo deseo de sus parejas?

 

Unas veces el desconocimiento y otras muchas la desesperación llevan a las parejas de quienes sufren bajo deseo sexual a comportarse de manera que no siempre será la más adecuada.

 

Las reacciones del hombre que sufre falta de deseo de su pareja son muy variadas. La forma de afrontar la apatía de su pareja es distinta en cada persona. Veamos algunos comportamientos:

 

-          Los que de manera reiterada y sistemática llevan a cabo intentos de aproximaciones sexuales infructuosas. Cada negativa de su pareja va seguida de un reproche que se repite, generando un nuevo conflicto.

-           

Los que llevan a cabo chantajes emocionales: “...esto no puede seguir así... Acabaré tomando una determinación... Lo nuestro está acabado...Soy un hombre y necesito una mujer...”

 

-          Los que sucumben al intercambio: hombres que practican el trueque sexual de manera subliminal o solapada, donde ambos saben lo que quieren y lo que tienen que hacer para conseguirlo. Son reglas tácitas que no precisan de pactos establecidos previamente. Estas relaciones funcionan siempre que los dos miembros respeten las reglas no escritas.

 

-          Los que se van con señoritas de pago. Algunos hombres sacian sus deseos sexuales no satisfechos con mujeres que, bajo pago de sus servicios, siempre estarán dispuestas... De esta manera se “adaptan” a cuando su pareja tenga ganas...

 

-          Los buscadores nocturnos: otros, muchas veces con el consentimiento encubierto de sus parejas, utilizan la noche para pavonearse en locales de copas, donde a vista de águila acecharán a toda la que se deje: lo que no se tiene en casa hay que buscarlo fuera...

 

-          Los que tienen preparado el botiquín completo: todo tipo de analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos varios para cualquier posible dolencia de su compañera. Se preocupan de colaborar activamente en la elaboración de la cena, así como que sea a gusto de ella, rematando con la recogida de la mesa. Se van a la cama cuando ella, pongan lo que pongan en la televisión.

 

-          Aquellos que registran cada encuentro sexual, y con calendario en mano le hacen saber a su pareja aquello de “hoy toca”. Tampoco se cuestionan sus deseos o apetencias.

 

-          Hombres que recurren al “débito conyugal” haciéndole saber a su pareja las obligaciones maritales que tiene para con él. No les importa demasiado si ella lo hace con ganas o no, lo que les interesa es que ella se preste al juego.

 

-          Hombres, los menos, es verdad, que respetan el deseo sexual de su compañera, haciéndole saber que están ahí y que cuando esta lo desee se lo comunique, mientras estos siguen disfrutando de su sexualidad en solitario. Comparten afectos e intimidad de manera tranquila y sin ansiedad.

 

-          Hombres que intentan buscar soluciones al problema: buscan información en internet, leen artículos, compran juguetes eróticos, consultan a un profesional y hablan del tema de manera asertiva con su pareja…

 

Es común en la mayoría de todos estos hombres la escasa comunicación de contenido sexual con su pareja, en la que cada miembro pueda expresar libremente y respetar los deseos del otro.

 

Afortunadamente, cada vez es más importante el número de personas que consideran el deseo sexual inhibido como un problema y acuden a los profesionales para solicitar su ayuda.

 

Todos estos aspectos deben ser evaluados para determinar la existencia del problema, no siendo un índice único ni determinante el número de veces que una persona lleva a cabo relaciones sexuales, por mucho que esto afecte a uno de sus miembros.


 

 Raquel Díaz Illescas.

Psicóloga.Terapeuta sexual y de pareja.

 

 

 

 

 

 

 



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